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Abelardo Gallardo un hombre con dedicación por su oficio

Desde la sindicatura de Cerro Agudo en Mocorito, el señor Abelardo Gallardo, sigue dándole forma con apoyo del fuego a los machetes, los cuales han sido adquiridos por personas de diferentes partes del país y del extranjero.

Platica que a los 10 años de edad él inició junto a su padre en los trabajos de la elaboración de machetes; “todo inició con mi bisabuelo, él fue quien le enseñó a mi padre, yo recuerdo cuando estaba niño aquí me la pasaba  debajo de este tejabán, a veces con lluvias, a veces con mucho frío, y también con mucho calor”.

Señor Abelardo Gallardo.

Para obtener un producto bien elaborado es necesario invertirle como mínimo ocho horas; “aquí todo se hace a mano, como se hacía antes, no usamos más que cinceles y martillos para cortar las formas de los machetes, ya que si se corta con otras cosas, como gas combinado con oxígeno, se pierde la calidad del metal y el resultado no es el mismo”.  

Todo se elabora manualmente.

El machete original se saca de los trozos de fierro; “es muy difícil encontrar un material que aguante el temple de la lumbre, ahorita trabajamos con discos de las rastras agrícolas, de ahí sacamos las formas. En ocasiones cuando ya se está trabajando el fierro con la lumbre nos damos cuenta que no sirve porque no tiene la calidad que se ocupa, tengo el orgullo de decir que mis trabajos se han vendido en México y Estados Unidos”.

Producto de calidad.

Buscando que la tradición continúe, el señor Abelardo ya está inculcando el oficio a uno de sus hijos, “yo quiero que esto continúe, por eso le estoy enseñando a mi hijo, ya ha aprendido muy bien, esto se ocupa que te guste, no nada más es decir que vas a hacer machetes”.

Un legado para toda la vida.